FORD LAND ROVER OFFROAD
La estética Offroad no cuenta con buenas incursiones en el mundo de los videojuegos. En el caso que nos ocupa acá, la conjunción de las dos importantes firmas Ford y Land Rover es una muestra más de la inoperancia y la ineficacia de crear un juego presuntamente arcade pero que cuenta con una serie de errores garrafales, desde el punto de vista técnico y gráfico (carros, circuitos, trazados) hasta los factores propios de la jugabilidad.
El aspecto de los todoterreno que aparecen en este juego está notoriamente desfasado con lo que, en el momento de su edición, mostraron otros juegos. Los carros adolecen de notorios problemas de conducción así como en el propio diseño de sus interiores y de sus acabados. La sensación que queda, según la palabra de los más notorios especialistas, es la de que el juego parece haber sido creado una década antes de su edición y posterior salida al mercado.
Al margen de esas desventajas técnicas y de diseño, lo que más preocupa es la falla en la creación del motor gráfico del juego. Si bien respeta y cumple con cada uno de los apartados de un juego diseñado para una plataforma Playstation 2, no deja de haber sido superado por otros dignos competidores. La razón principal: la falta de carácter lúdico de la propuesta del juego en sí.
Tiene algunos hallazgos como es el caso del diseño de algunos ambientes, la disposición y funcionamiento del menú de funciones, el sonido (de alta calidad) y el sistema de paso de niveles pero todos ellos, en su conjunto, no alcanzan para convertirlo en un juego 100% disfrutable. |